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He dejado el trabajo para emprender ¿Y ahora qué?

Afrontando los primeros miedos a emprender.

 

  • ¿Se te ha pasado por la cabeza dejar tu trabajo “estable” de 9 a 5 para perseguir tu sueño de crear un pequeño negocio pero no te atreves?
  • ¿Te gustaría despedir a tu jefe y llevar otro estilo de vida pero tienes mil “¿y si….?” que acampan cada día en tu cabeza?
  • ¿Crees que la vida tiene que ser algo más que “ir a trabajar” y salir a vivir todos los días en piloto automático, pero piensas que eres demasiado mayor, demasiado indisciplinado, demasiado desastre, demasiado bla, bla, bla… como para hacerlo?

 

Si has contestado que sí a una o más de estas preguntas estás como yo hace 6 meses. “Acongojada” y con mil dudas paralizantes sobre si podría hacerlo.

Finalmente, después de 20 años trabajando por cuenta ajena, decidí “saltar”, darme de bruces con mis miedos más profundos, y emprender de una vez por todas mi proyecto creativo.

Hoy me gustaría contarle a mi yo del pasado qué sucede cuando pasas a la acción y afrontas tus miedos al cambio.

 

Así estoy gestionando mis miedos a emprender:


 

1 – La tormenta de pensamientos:

Pensamientos de felicidad, libertad, euforia, miedo, valor, tristeza, menosprecio, confusión, caída al vacío, subida a los cielos… Todo a la vez en una sola hora.

Pasa de tus pensamientos y sigue adelante. Caminar hacia tu siguiente meta, enfocarte en tu siguiente pequeño paso a dar (y no quedarte estancado en ese torbellino de ideas que hacen que saltes de un estado de ánimo a otro) te dará sensación de estabilidad y un anclaje donde agarrarte a lo largo del proceso.

2- Todo el tiempo del mundo: ¿Tendré suficiente fuerza de voluntad?

De pronto, no tienes que poner el despertador ni levantarte como un zombie para ir a la oficina. Tienes todo tu tiempo para ti y tu sueño de crear tu pequeña empresa, y puedes dormir cinco minutitos más… mejor si son diezzzzzz…


“Dentro de un mes,

desearás haberte puesto en marcha hoy”


 

Pero los días que no pasas haciendo un trabajo que odias, o que no te satisface, se deslizan por el reloj como si los hubiesen untado en mantequilla irlandesa: fácil y velozmente. Zas, zas, zas. Uno, otro, otro… No te darás cuenta y habrá pasado un día, una semana, un mes, otro más…

Y dentro de un mes desearás haberte puesto en marcha hoy.

Desearás haber empezado ese blog, haber abierto los perfiles de la empresa en redes sociales, haber creado el plan de empresa y meditado sobre tu logo, o tu imagen corporativa, haber comprado el dominio para tu web, haber escrito los primeros textos para tu web… ¡Haber creado ya tu página web!

Pequeña saltamontes: toma el control de tus días.

Créate una rutina. Planifica tu día la noche anterior, y escríbelo en tu agenda. ¡Ahora mandas tú!

Con una hoja de ruta, no sólo dormirás mejor, sino que tendrás mayor sensación de que estás avanzando en la dirección correcta. De que estás tomando acción. Al final de la semana, tendrás documentados todos los pasos que has ido dando. Y al final del mes, observarás tus progresos.

 

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El siguiente pequeño paso, sólo te llevará 10 minutos de valentía (Bonnie Christine)

 

3- ¿Cómo manejaré el estrés trabajando desde casa?

¡Conectando con mi cuerpo! Una de las cosas que tenía claras cuando tomé la decisión de emprender fue que deseaba incorporar el ejercicio físico de manera regular en mi vida. Siendo diseñadora, paso horas y horas delante del ordenador y, aunque disfruto muchísimo creando (hasta el punto de llegar a perder la noción del tiempo), mi cuerpo lo nota y mi creatividad también.


Poner en marcha una nueva vida,

aunque sea ¨la ideal¨, también puede provocar estrés.


Haruki Murakami, cuenta en su libro “De qué hablo cuando hablo de correr” que empezó a correr cuando decidió ser un escritor sano y longevo. Cambió su trabajo en un club de Jazz de Tokio por largas jornadas sentado escribiendo.

Pues bien, ahora que he saltado de una vida a otra, me gustaría que mi nueva vida fuese saludable y lo más larga posible.

No soy una loca del fitness ni tampoco carne de gimnasio. Pero intento conectar con mi cuerpo haciendo una pequeña tabla de ejercicios por las mañanas (he descubierto estas rutinas de 7 minutos para hacer en casa), meditando al empezar el día, o saliendo a correr. Además, activar mi cuerpo me pone de buen humor y me trae nuevas ideas.

Estoy suscrita al podcast “Beat Oracle”. Es música sin interrupción, con un toque electrónico, en forma de sesiones de una hora. Me acompaña cuando salgo a correr o a caminar.

4- Miedo al qué dirán familia y amigos:

Antes de emprender, imaginas que toda tu familia va a echar fuego por la boca cada vez que hablas de tu pequeña empresa soñada y de tu nueva libertad, y que las reuniones familiares serán como las batallas épicas de Juego de Tronos, en las que te toca ser la Madre de Dragones…
Déjate sorprender. A veces, quien crees que va a poner mayor resistencia, se convierte en tu mayor aliado. En mi caso ha sido así.


“A veces,

quien crees que va a poner mayor resistencia a la idea de emprender,

se convierte en tu mayor aliado “


Piensa que ellos también llevan incorporada su dosis de miedo, de desconocimiento.  Y lo que transmiten en sus opiniones, son sus temores, no tu realidad. Otras veces, nos transmiten su apoyo en forma de preocupación, aunque tú lo percibas como rechazo. Hazles ver lo feliz que te hace este cambio de paradigma, de vida.

Recuerda, yo del pasado, que al final, sólo tú vas a querer tanto tu proyecto como tú, y nadie lo va a poner en marcha por ti. ¡Valar Dohaeris!

5- Un millón de posibilidades… ¡paralizantes! : Enfócate en tu plan.

¿Te ha pasado que cuando acabas de encontrar trabajo te llegan más ofertas que cuando lo buscas desesperadamente?

En ocasiones, hablando con gente, me proponen trabajos paralelos que no tienen que ver con los valores de mi pequeña empresa o la actividad que yo quiero desarrollar. Es dinero y es trabajo ¿Debería de aceptarlo?

Otras veces, me encuentro a mi misma adoptando viejos patrones: Mirando en Linkedin  ofertas de trabajo por cuenta ajena. ¿Debería buscar un “trabajo de verdad” y olvidar mi sueño de emprender?

Estas situaciones me abruman y me paralizan. ¿Debo especializarme? ¿Debo aprovechar todo lo que me ofrezcan?

Cuando ocurre eso, paro lo que estoy haciendo y me observo. Y repaso mi plan. Y mis “para qué”. Para qué quiero llevar esta vida, para qué estoy emprendiendo, para qué deseo estar alejada de oficinas, de tareas impuestas, de una vida que no es la mía. Para qué quiero ser mejor persona, mejor profesional, para qué quiero hacer servir mi creatividad…

Recuerda, pequeña “padawan”, que si te deshaces de todo aquello que no quieres en tu vida, harás sitio para lo que sí deseas hacer y conseguir. Retoma el foco.

6- ¿Cuánto tiempo pasará hasta poder decir “lo he logrado”?

Logros, haberlos haylos. Aunque aún no estés facturando. Cada pequeño miedo que vences, es uno. Pero tu antiguo jefe no está ahí para felicitarte… ¡O adjudicárselo!

Ahora eres tú el responsable de reconocer y celebrar tus logros. Y ahora son LOGROS CON MAYÚSCULAS, porque son tuyos.

Así que no dejes ni uno sin celebrar: Baila, llora de alegría, salta a la comba, ríe, grítaselo a los gatos del barrio desde la azotea, queda con amigos y háblales de ello, cocina tu pastel preferido o escríbete un artículo y cuéntaselo a tu yo del pasado 😉


Tienes derecho a volver a empezar.

A cualquier edad. Siempre. Mientras vivas


7- ¿Se puede uno reinventar después de los 40?

“Querida yo del pasado (y del futuro):
Tienes derecho a volver a empezar. A cualquier edad. Siempre. Mientras vivas”.

Así intento lidiar yo con mis miedos y dudas. Si has llegado hasta el final del artículo (¡un hurra por ti!), me encantaría que me contases tu experiencia:

¿Qué temores tenías antes de emprender que se han desvanecido? ¿Qué temores siguen contigo? ¿Cómo los manejas? ¿Qué logros le contarías a tu yo del pasado? ¿Ha merecido la pena crear tu proyecto? ¿Te estás divirtiendo en el camino? ¡Cuéntamelo!

 


“La crisis de la edad adulta es cuando llegas al final de la escalera y te das cuenta de que la has apoyado contra la pared equivocada”.

John Scherer – “Quit Your Job and Find Your Work”.


Por último, te dejo la chuleta en la que resumo lo hablado aquí, por si te sirve como recordatorio en momentos de crisis “miediática! 😉

¡Haz click AQUÍ para descargarte la chuleta “miediática”!

infografia-gestionar-miedo a emprender

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